miércoles, 8 de febrero de 2017

La máquina de hablar de Spinetta


El primer tema que me gustó de Spinetta fue "Hombre de lata", un rock cuadrado, computarizado, binario, en el que Spinetta, desaforado, gritaba “Cha Cha Cha”. Pescado Rabioso después de la caída del muro de Berlín. “Tarde o temprano sólo nieves comerás”, decía el estribillo y aún hoy me pregunto qué mierda quiere decir eso pero me parece genial advertírselo a alguien en una canción. Lo pasaban todas las tardes a la misma hora en Radio Arena.

Después con mi hermana heredamos muchas revistas de rock de mis primos. Uno de los titulares de tapa de una Pelo decía "Spinetta contra la cumbia". Recorté ese pedazo y lo pegué en mi carpeta como dando un mensaje a mis compañeros. Pero no recuerdo a ningún compañero de Secundaria preguntándome por Spinetta ni por ese recorte pegado en mi carpeta.

En esa Pelo le preguntaban a Spinetta por el himno de Charly y lo relacionaba con "La marcha de San Lorenzo" de La Pesada del rock and roll y creo que no le gustaba mucho.

A principios de los 2000 los casetes de Spinetta costaban un peso con cincuenta. En vez de comprarme una birra yo compraba casetes de Spinetta. Y no me equivoqué. Uno tiene toda la vida para tomar birra pero nada se compara a una adolescencia solitaria junto a Spinetta. Es la pieza del rompecabezas que falta para que seas un desplazado total. Por lo menos eso pasaba hasta principios de los 2000.

Por esa época Spinetta estaba bastante olvidado y se anunció un recital presentando Silver Sorgo en el Auditorium y como nadie compró la entrada se suspendió. La única persona que conocía que escuchaba a Spinetta era yo.

De los que me compré en casete en esa época el disco más hermoso me parece Exactas, probablemente uno de los menos conocidos de los muchos menos conocidos en su carrera. Era en vivo en la Facultad, por supuesto, de Exactas. Empezaba con una versión con guitarra eléctrica de "Que ves el cielo". También tenía "Parvas" pero bluseada. Y "La cereza del zar" en una versión casi igual a la de Pescado 2. Yo no sabía que estos temas eran de Invisible, Almendra y Pescado Rabioso respectivamente, aunque algo sospechaba porque cuando Spinetta empezaba a cantar los spinetteanos aplaudían con respeto. 

El gran momento de ese disco era la versión eterna de "La herida de París" con el solo de bajo de Javier Malosetti, al que alguna vez en una entrevista lo escuché renegar de su alarde (algo parecido decía Pedro Aznar sobre algunas intervenciones en Serú). Alto momento spinetteano, un verdadero filtro para que queden afuera los que no se lo bancaban.

¿Si hubiese accedido por primera vez a Don Lucero y Téster de violencia en la época post Banda Ancha en la que me bajaba 25 discos por día los hubiese escuchado enteros? ¿Me hubiese aprendido todas las letras de memoria? ¿Hubiese llegado hasta "Alcanfor"? ¿Hubiese interpretado, después de horas de disquisiciones internas, que “el ojo que mira el magma” era la concha? Probablemente no. Y esto es lo que más me preocupa de las nuevas generaciones: que no tengan tiempo para escuchar a Spinetta como se debe, que sólo sepan que queda bien escucharlo. 

Digo "Spinetta" como podría decir "Antonio Di Benedetto".

Silver Sorgo ya es un disco que me compré en el momento en que salió. Recuerdo a Pergolini estrenando “El enemigo” y que el corte de difusión fue “Mundo disperso”. Recuerdo una conferencia de prensa en la que decía que Argentina era un país que producía mucho “forraje” (en las dos acepciones del término). Recuerdo que tenía un cuello en la cabeza. Recuerdo la tapa de la Rolling Stone con el Gordo Spinetta en la que le confesaba a Gloria Guerrero que había dejado de "esnifar" el 31 de diciembre de 1992. Me encanta comentar este dato en conversaciones rockeras como quien no quiere la cosa.

En el Industrial un chico llamado Jowen, cuya madre era rockera, me grabó varios discos de "rock nacional". Uno fue Privé, que en su momento me pareció demasiado artificial, Spinetta intentando ser pop, y ahora creo que es una de sus obras maestras. Ahí samplea al Gordo Muñoz en "La pelícana y el androide". Ahí utiliza el sonido de un lavarropas en "Ropa violeta" que habla de caracoles que copulan entre sí y dice: "ojalá vuelvas cubierta con la escarcha de oscuro lingerie". Las letras de ese disco están entre lo mejor de su carrera: eróticas, distópicas, urbanas. En “Patas de rana” manda que en el Obelisco colgará un himen “de cristales mil”.

Dada mi spinettosidad me parece inverosímil pero nunca me preocupé mucho por interpretar demasiado las letras de Spinetta, nunca quise saber qué quería decir, siempre me gustó sentir el grado cero de sus letras. La anécdota sobre la disquisición sobre el “ojo que mira al magma” es una excepción y, por la época, supongo que tiene más que ver con el objeto de interpretación que con Spinetta.   

Por esa época había un pibe que venía casi todas las semanas a mi casa con la excusa de que "andaba por ahí". Vivíamos en la loma del orto y en realidad quería ver a mi hermana. Era casi imposible andar por 39 y Polonia. Así que yo aproveché para que me grabara música. Lo primero que le pedí fue El jardín de los presentes. Todavía el "uh na na na" del final de "200 años" me sigue pareciendo lo más emotivo jamás escuchado en una canción.

Hay un disco pirata de la presentación de ese disco en el Luna Park. Creo que fue el último recital de Invisible antes de Las Bandas Eternas. Cuando Spinetta canta “y un banderín de River Plate” hay una mezcla de ovación y abucheos. Y, entre algunas reacciones irreproducibles, uno dice “¡Gallina!”. Puro rock nacional, señores.

Ese disco hizo que ingresara definitivamente en el mundo Spinetta. Ahí sí quise tener todos los discos pero como no tenía plata, para soportar la espera, me compré el Obras Cumbres de Pescado Rabioso e Invisible. El tema desconocido que más me emocionó increíblemente no era sólo de Spinetta, sino que estaba compuesto y cantado a dúo con Bocón Frascino: "Dulce 3 nocturno".

Después conocí amigos a los que Spinetta no les gustaba mucho, les parecía, por decirlo de una manera sofisticada, enroscado al pedo. Al principio me sorprendió que hubiese gente que no gustaba de la música de Spinetta y se animara a decirlo en voz alta. Con el tiempo creo que fue necesario ese choque con la realidad: hay algo demasiado solemne y hasta autoritario en el fan puro de Spinetta que me parece necesario perder en algún momento. Es un lastre.

Me enteré de la muerte de Spinetta por un comentario del blog que decía simplemente "No!". Yo recién me había levantado de una siesta y no sé cómo pero entendí el mensaje al toque. Antes de que se conociera la noticia de su enfermedad alguien me lo dijo vía facebook porque sabía que yo era fan de Spinetta. Un gran gesto que todavía conservo. Recuerdo la cara de mi viejo cuando se lo conté. Creo que fui demasiado brusco. Después entendí que no sólo le estaba diciendo que Spinetta estaba mal, le estaba confirmando que su juventud había muerto. 

Todo el mundo dice que lloró cuando se enteró de la muerte de Spinetta. Sé que algunos lloraron porque imaginaron lo que sentirían cuando se muera Charly. Yo no lloré. Y la verdad es que todavía hoy me pregunto por qué no lloré. ¿Habrá sido un reflejo del spinetteano ortodoxo y elitista? ¿Un reflejo que me decía que todos estaban llorando entonces yo no tenía que llorar? Andá a saber. La última vez que lo vi fue en el Auditorium y me pareció un bodrio. Y todavía no me perdono que me haya parecido un bodrio y que encima haya tenido el tupé de escribir un post sobre eso. Me avergüenza por completo haber escrito algo así. Y eso que me avergüenzan muchas cosas que escribí pero ésa, ésa no me la perdono. Es como un recordatorio que dice: “no te hagas el canchero que te queda mal”.

Bochatón advirtió algo maravilloso, que explica mucho de lo que significa Spinetta. En la carta en la que reconoce que tiene cáncer después de que unos hijos de puta lo fotografiaran en la puerta de su casa (algo que no hay que olvidar nunca), ésa en la que nos aconseja no paniquear, habla de que se encamina hacia "la curación total". Bochatón, yo y supongo que muchas personas creímos que Spinetta quería decir que estaba por ganarle a la enfermedad. Nada que ver. Para Spinetta la curación total era la muerte.

Creo que lo primero que hice cuando me enteré de su muerte fue cargarme todos sus discos en el mp3. Y creo que estuve dos o tres meses escuchando a Spinetta de acá para allá. Nada muy distinto a lo que había hecho desde los catorce años. Y descubrí "Buen día, día de sol" del disco del retorno de Almendra. Ésa y "La rifa del viento" fueron las dos únicas canciones que se me habían escapado de los 14 a los 26. Después estuve dos o tres años sin escuchar a Spinetta. Igual ya lo tenía todo en mi mente. Confieso que me molestaba muchísimo que todos los caretas, de repente, lo amaran. Spinetta era mío, hijos de puta. Y de otros miles  como yo. ¿Qué tienen que meterse? Vayan a escuchar Maroon 5. Fue como si una turba de neo hippies invadiera mi habitación a los quince años. Después me di cuenta que es hermoso que la música de Spinetta se haya vuelto casi masiva. La parte en la que el tipo tiene que morir para que eso pase todavía me hace ruido.  

Nunca escuché Los Amigo con detenimiento. Inconscientemente lo guardo para alguna abstinencia futura. El último disco que descubrí tardíamente es Madre en años luz. Creo que para grabarlo le pidió prestada la (máquina de ritmo) Rucci a Charly. Ahí está "Entonces es como dar amor" en la que Spinetta realiza la hazaña de mencionar el término "Acasusso" en un tema de amor rock pop. Y queda perfecto porque la imagen parece salida de un tango o de alguna escena de Roberto Arlt o Henry Miller: llueve y el tipo está cansado de esperar en un andén en Acassuso. Spinetta no necesita rimar. La combinación de su modo de cantar, la instrumentación y las palabras le permite decir lo que quiere.  

Una cosa más: me encanta cuando llueve en las canciones de Spinetta.
 

27 comentarios:

carpo dijo...

Ey! Qué tenes contra Maroon 5?

Pedro dijo...

¿Dónde estabas cuando murió Spinetta? Esa tapa es mortal. Valga la redundancia. Cuando se fue el flaco creo que todavía no me gustaba. Conocía un par de temas, me parecía demasiado rebuscado. Pero el día que murió se lo conté a mi vieja, miré por la ventana y me puse a llorar.

Emiliano Diaz mejor yudante del campo of word dijo...

ufff me hiciste acordar a ésos caretas que escuchaban spinetta porque estaba muerto. En su mayoría eran los mismos mamertos que escuchan al mamerto de aznar y jorge drexler o sidandro aristumoñu o como sea que se llame

Diego Martin Shows dijo...

Que te pasa con Sidandro aristomoñu Emiliano? Hay que tener cara para llamar "mamerto" a Aznar! Y aguante Drexler! :D

Diego Martin Shows dijo...

Yo me enteré de la muerte de Spinetta sin que me lo digan. Iba caminando por San Marcos Sierras, pueblo hippie cordobés, y pasé por 3 locales distintos y estaban pasando su música. Yo sabía que andaba enfermo asi que me puse a llorar. Esa noche fui a un fogón muy extraño. Todos los varones tocábamos la guitarra, y solamente cantamos temas del flaco, uno tras otro, fue un fogón de 1 solo autor, y un poco triste, noté que en el pequeño mundo del hippismo (Con o sin Osde) todos se saben todas las canciones de Spinetta, en ese mundo es el rey.

Laudrup dijo...

Corvino, voy a hacer uno de esos comentarios que no aportan nada y que sólo sirven para hacerse el "mirá cómo sé sobre la obra del Flaco": el tema no se llama "La herida de París", sino "La herida de Paris".

Muy bueno el programa, abrazo desde Dinamarca.

Anónimo dijo...

en realidad la lista de temas está toda en mayúsculas y sin acentos, así que es difícil saberlo. pero el momento de darme cuenta que la herida podía ser de Paris y que lo que estaba haciendo era una metáfora sobre el amor como una flecha que se te clava en el lugar donde sos vulnerable (el talón de Aquiles) fue una de las grandes revelaciones de mi vida spinetteana. el tipo de manera intuitiva mete una referencia a la mitología griega para hablar de lo que le pasa ante un enamoramiento...

Corvino dijo...

Es verdad, es la herida de "Paris", lo escuché al mismo Cofla (cualquiera) decirlo y admitía que él mismo, después de editado el disco, empezó a decirle "París".

Me parece una buena banda Maroon 5 pero es, dentro del estereotipo básico, algo sideralmente opuesto a "Yo miro tu amor" (creo que hace poco me habían bardeado porque escribí que Maroon 5 era una buena banda).



Saludos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Grandes temas lo que mencionas. Yo tampoco tengo idea de lo que quiso decir en Hombre de lata. Exactas es un gran disco.
Yo recuerdo Spinetta y los socios del desierto.

Anónimo dijo...

Luego cada uno regresa a su casa
y no hacen más nada
y no hacen más nada

Lisandro Vergara dijo...

que gran post vieja
lo que decis de no interpretar las letras, me pasa lo mismo y lo relaciono a lo que publicaste en una entrada anterior sobre las peliculas de david lynch. abrazo grande maestro ilcor!

Cine Braille dijo...

Quiero destacar el papel que tuvo FM Arena en Mardel en los primeros noventa, cuando no estaban ni La Mega ni La Metro ni R&P, y pasaba rock argentino en continuado toda la tarde, como un Spotify radial. Cierto que era casi todo rock de los ochentas y primerísimos noventa y muy raramente se iban más atrás de 1982-83, pero para la educación musical del joven marplatense fue importante.
Parte del gusto que tenemos por algunas músicas viene de la escucha continuada, de tener unos pocos casetes y pasarlos veinte veces porque no teníamos más. Apuntás bien a que las condiciones tecnológicas afectan la relación que tenemos con la música, como de hecho lo hizo siempre, bah. (Hasta Like a Rolling Stone los temas de difusión duraban 3 minutos porque la tecnología no permitió más hasta comienzos de los 60. El LP, hasta los cincuenta, era un formato caro y sólo se usaba para música clásica, ni hablar los discos dobles). Quién sabe si algunos gustos musicales no muy presentables que podemos tener provienen de que nos pasamos meses poniéndoles la oreja por falta de alternativas, o porque era la música que le gustaba a nuestros amigos o novias.
El que hay factores del gusto que no tienen que ver con la música en sí se nota con los primeros discos que escuchamos de bandas que reverenciamos: en general nos gustan más los que nos abrieron la cabeza a ese gusto, los primeros. En mi caso, arranqué con Spinetta con Kamikaze y Privé, y me siguen pareciendo buenísimos. De Kamikaze ya harté escribiendo que, canción por canción, no me parece menos que Artaud, al que ya nunca se podrá escuchar con inocencia, dado el fervor previo de que todos dicen que es el mejor disco de la historia del rock argentino. Y me alegro que te haya gustado mucho Privé, yo ya pensaba que era un raye personal mío, por las razones expuestas. Está La pelícano y el androide ¿cómo va a ser un disco del montón?
También me pasa con libros: Arlt para mí es el de los Aguafuertes y no el novelista, Soriano es el de Artistas Locos y Criminales y no el novelista, de Chandler me gusta especialmente Adiós Muñeca. Todos casos en que el primer libro que leí me parece el mejor. (El largo adiós y El sueño eterno están en mi podio chandleriano también).
Saludos

Anónimo dijo...

ufff me hiciste acordar a esos caretas y figuretis que le quieren poner de nombre "Spinetta" a una calle y al Día del Músico sólo porque se murió.
Entre ellas, sus hijas.

Nunca me gustó demasiado, salvo Pescado (o algo de Invisible: lo que nos ocupa es esa abuela, elementales..., estado de cima), pero el post me da ganas de bucear un poco más.

Hernán dijo...

Corvi, escuchaste The Claypool Lennon Delirium?

Anónimo dijo...

Corvino, tu anécdota de Spinetta y la gente cuando dice lo de River me recuerda a Charly en el festival del amor diciendo "viva la gallina!".
Me explayo: En muchos lugares leí que hacía referencia a que sui generis era la gallina de los huevos de oro (?) para Jorge Alvarez, pero tengo la teoría que efectivamente lo dice por River. Sucede que aquel recital fue dos o tres días después de un famoso superclásico que ganó River con un gol de Pedro González al final. Además si escuchas el audio se escuchan abucheos ensordecedores (?) de cierta parte del público y Nito intentando calmar las aguas después de tal comentario, lo cual es medio raro.
Capaz ni sabes de qué hablo pero está en Youtube, es antes de que canten "Gaby" con Nito.

Saludos, un enfermo por Charly y River como toda persona de bien.

Anónimo dijo...

Hablemos de Spinetta como personaje del año de Gente en 1976, al lado de Martínez de Hoz...

Mauro Tisera dijo...

A mi me pasa algo parecido. Casi toda la música que me gusta tiene algo que lo une a lo que escuche en la infancia y en la adolescencia.Me pasa lo mismo con el cine, no así con los libros. Mi libro favorito en la preadolescencia era el túnel. Hoy no me parece un gran libro.

mundoarjo dijo...

Siempre me llamó la atención la interacción con el público que registran las grabaciones de Spinetta en vivo, particularmente, ese desparpajo del público que casi roza la falta de respeto. Si bien, independientemente de si el flaco tocaba en un teatro o en un espacio abierto, nunca dejó de estar el tipo que gritaba "tocá muchacha", me parece que la gente se volvió menos intensa en los recitales de Spinetta.

En la grabación de la presentación de Artaud se escucha durante todo el recital a un chabón que se ve que está cerca de la consola, un reventado que no le importa nada y que, en un espacio relativamente chico, le grita "la concha de tu madre" al flaco. Es como si el público estuviera más comprometido en una situación de happening y el flaco preparado para lidiar con eso con sus salidas, tan geniales a veces.

José A. García dijo...

Excelente crónica, aún cuando la música de Spinetta no me parezca de lo mejor, siempre hay un componente subjetivo en toda elección.

Saludos,

J.

Anónimo dijo...

Nadie me va a extrañar....pero hay vida detras de Charly y el Flaco.Saludos y hasta nunca!!

Anónimo dijo...

detras, delante y a los costados

Narcisolón dijo...

Invisible me parece lo mejor que hizo en los 70s. Su punto máximo. Superior a Almendra y Pescado, y a la par de Artaud. Escucho Suspensión, la Azafata, Encadenado al ánima o En una lejana playa del ánimus y no lo puedo creer.

También quiero rescatar a Spinettalandia y sus amigos, injustamente olvidado. Escuchen Descalza camina, La búsqueda de la estrella o Era de tontos (compuesto por Pappo). Es tremendo.

Saludos

Anónimo dijo...

Narcisolón, expresaste justamente lo que queria decir. Me parece que la mayoria de los que han comentado hasta ahora, son de una generacion posterior, que toman mas en cuenta al Spinetta a partir de Jade en adelante (incluido el mismo Corvino). Considero que lo mas inspirado del flaco se produjo en esos años: Almendra, Pescado, Invisible (el mejor grupo de rock progresivo que hubo y habra en argentina), los dos primeros de Jade...Entre medio de estos grandiosos grupos agrego al injustamente infravalorado Spinettalandia y amigos, y al grandioso Kamikaze.

Anónimo dijo...

Todo esta colmado de lugar. Imagen esponjosa que me sigue desde que la escuche.

Corvino dijo...

Anónimo: creo que puedo asegurar que también los de las generaciones posteriores creen/creemos que lo mejor de Spinetta, lo más brillante, fue Almendra-Pescado-Invisible (en mi caso particular lo que más me gusta es Invisible). Tal vez los comentarios fueron para el lado de la carrera POST Jade porque el post trataba sobre eso, que fue justamente lo primero que escuché. Pero entre Pescado 2 y Don Lucero, EL jardín de los presentes y Pan, creo que debe haber una abrumadora mayoría que elegiría la primera opción (aunque Don Lucero y Pan me parecen dos discazos). Saludos.

El hijo de Arrostito dijo...

Buenas noches!
Tiro lo que se me ocurre:
Hombre de lata es el licuado de Este es el hombre de hielo y Elementales leches?
Kamikaze es el mejor disco del Flaco.
Madre en años luz a veces parece un disco de Fontana Jade.
Privé tiene Pobre amor, llamenló... y Carlos partió sin esperas desde un no lugar. Nadie habló así de Charly.
Tester de Violencia es hermoso.
Qué groso guitarrista Guille Arrom.
Me encanta cantar Mapa de tu Amor.
Lo mismo con El hombre dirigente
Ya lo dije, Charly es mi viejo. El Flaco es mi tío compinche.

Anónimo dijo...

Avellaneda y San Lorenzo, Tandil, volvía de la casa de una amiga; le había devuelto unos libros. Mi hija llamó para decirme. Puteé sin creer del todo. Cuando llegué a casa corrí a los portales de los diarios y lloré como nunca había llorado. A los gritos, mordiendo la almohada, rabioso. Al día siguiente planté un roble en la vereda.
Evito nombrarlo entre gentes y todavía no se si me siento más solo entre los extraños o entre los fanáticos.