miércoles, 19 de octubre de 2016

Quiero contarles una buena historia


A principios de los 80 una joven periodista, Patricia Perea, escribió una reseña sobre un recital de Serú Girán en Córdoba para la revista Expreso Imaginario. El texto, que tiene la potencia de un cross a la mandíbula y la irreverencia lapidaria que en su época tenía la crítica de rock, decía que Charly, más que a tocar, se había dedicado a "hacer híbridas cabriolas sobre el escenario" y era "la Marilyn Monroe del rock versión masculina". Además hacía una analogía entre los fans del grupo y los de Sandro (en forma despectiva, claro) y se preguntaba si la denuncia social de las líricas de García no sería "otro de sus recursos lucrativos". 

La respuesta de Charly fue "Peperina", un clásico del rock argentino cuya letra realizaba, casi al modo de un relato de ficción ("Quiero contarles una buena historia"), la semblanza de una chica "típicamente mente pueblerina" que, entre otras cosas, dormía con los visitantes mientras su cuerpo llevaba pegada "grasa de las capitales". Aunque la ácida pluma con que García retrata a Peperina responde a un estereotipo generacional, la periodista que inspiró el tema nunca pudo despegarse del todo de aquel boomerang lleno de ruido y de furia.  

Ubicado en su contexto el tema no puede ser entendido como un episodio aislado sino como un capítulo más de la guerra abierta entre Charly y la crítica de rock. Los ejemplos son inabarcables pero por mencionar el más famoso habría que remitir a la tapa de La Grasa de las capitales, donde además de satirizar a la revista Gente, titulares como "Charly García, ¿ídolo o qué?" y "Presentamos a los dobles de Serú Girán" replican en modo paródico comentarios que algunos periodistas habían efectuado sobre García y la banda en las revistas Periscopio y el mismo Expreso Imaginario.   

La reciente noticia de la muerte de Perea actualizó la polémica. Lo interesante es que, atravesada por el auge de los estudios de género y tal vez con la sensibilidad a flor de piel luego del CorderaGate, la letra de "Peperina" ahora fue entendida como una muestra más de la tradición de líricas misóginas del rock, algo que no está en duda aunque, para matizar (y reconocer la ambivalencia usual de Charly), habría que escuchar otra vez "Salir de la melancolía".


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Me refiero al "caso Peperina" aunque también podría escribir sobre la distinción "macho/hembra" que hizo Cortázar para catalogar los dos tipos de lectores que podía tener Rayuela. O a cualquier fragmento de Henry Miller o Bukowski, donde los personajes femeninos directamente cumplen las funciones de una concha con algún que otro agregado simpático. ¿Qué significa esto? Supongo que la lucha contra el machismo, en términos culturales, debería empezar por una autopsia detallada de nuestra educación sentimental para concebir hasta qué punto estamos en el horno. No es cuestión de negar infantilmente a genios como Charly, Cortázar o Bukowski (como a veces ocurre cuando se exponen interpretaciones de este tipo), sino de reconocer que ser progres con un discurso más o menos armado sobre todas las buenas causas no nos salva de nada.

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Las redes sociales sirven, entre otras cosas, para difundir y denunciar injusticias. En un día como hoy la autocrítica masiva de hombres reconociendo que "alguna vez" habían dejado que su mujer lave los platos me pareció necesaria pero, desde el lado oscuro de la luna, no pude dejar de pensar que también era una manera de: 

1) exculparnos disimuladamente de un reclamo que acompañamos pero que en realidad nos interpela e incomoda en forma severa (en Zama el bandido Vicuña Porto se camufla del grupo que lo persigue formando parte de ese mismo grupo); 

2) adueñarnos de la causa feminista a través de una adhesión repentina y/o oportunista. Como si la repetición de una consigna, de un segundo a otro, borrara todos los males de este mundo. Incluyo este mismo texto en esa línea. 

¿De qué sirve nuestra autocrítica virtual si no la llevamos al plano de la micropolítica? ¿Quién se puede creer las caras compungidas de los panelistas hablando del crimen de Lucía si son los mismos que discuten acaloradamente si está bien o no que una vedette se haya acostado con dos hombres diferentes?

Tal vez señalar a los distraídos y cínicos (o las dos cosas juntas) del ridículo "Nadie Menos" nos sirve para distinguirnos de los fachos pero también para no replantearnos en forma sincera e íntima que, más allá de la catarsis pública, lo que se impone no es un posteo sino un cambio de subjetividad que puede llevar muchos años. Supongo que por algo se empieza.       

15 comentarios:

Anónimo dijo...

bien corvi, lúcido. Este tema no es más que otra forma de dividirnos como pueblo, por eso a los medios les encanta

mundoarjo dijo...

Lo de Charly con Peperina creo que, más allá de la crítica de rock, también tiene que ver con la tensión que siempre tuvo con el público del interior. En términos de género, la Capital representaría al macho omnipotente y el Interior a la mujer desplazada, ninguneada (?).

Es cierto lo que apuntás: Charly es machista, pero también Cortázar o Bukowski. Y también Flaubert, Swift, Racine, el Canto gregoriano, la arquitectura griega, Homero o el conjunto de aedos que compusieron la Ilíada, y Jesús.

Saludos. Esteban.

Mauro Tisera dijo...

No encuentro el machismo en peperina, a lo mejor lo tengo tan naturalizado que no llego a captarlo. Si alguien me puede decir que hay de machista en ese tema se lo agradecere.

Emi Mendez dijo...

Muy bueno Corvino.

En el punto uno, donde decís de excluparnos me trajo a colación un texto de Casciari que vi compartido por alguien que compartía cosas. No le creí nada al tipo.

Peperina es un temazo, y la progresión armónica que tiene es increíble, digna de un Piazzolla inspirado.

Saludos.

PD: Mi mamá ya me compró tu último libro. Espero con ansias volver y poder leerlo, quizás antes de saludarla a ella.

Leandro dijo...

Me gustó el texto. Nada para decir que no se haya dicho antes en uno u otro bando.

https://youtu.be/rz9CfyrwvJc?t=23s

Anónimo dijo...

Que diferencia hay entre una marcha por femicidios y otra por "inseguridad"?

Anónimo dijo...


'SHOW BIZZ'

Esta va a ser la última canción
que le hagamos a un tipo mierda.
No perdamos tiempo, no nos amarguemos,
pero tampoco nos olvidemos.

Si estás borracho, eres culpable,
lo dijo Bukowski, lo dijo tu padre,
la policía siempre tira al aire,
siempre tira al aire, siempre tira al aire.

Cuatro amigos en una estación,
cuatro amigos en una estación,
buscando la pala de tu corazón,
buscando la línea de tu corazón.

Cuatro amigos en una estación,
cuatro amigos en una estación.
¿A quién le gusta la represión?
A nadie le gusta la represión, no.

Hoy hay show, entonces nos drogamos,
entre grandes estrellas nos damos la mano,
pero, mientras tanto, un cabo ignorante
le pega a un loco que duerme en la calle.

¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¡Yo que sé, hoy hay show!

Voy a contarles una buena historia,
se trata de un loco que mató a la novia,
y después corta sus venas,
y en nave de sangre cruza la frontera.

Voy a contarles una buena historia,
un recién nacido muerto en la vereda,
la madre lo tuvo en una casilla de chapa,
desayuno, almuerzo y merienda para ratas.

Hoy no hay show, entonces nos drogamos,
entre grandes artistas nos damos la mano,
pero, mientras tanto, un cabo ignorante
le pega a un loco que duerme en la calle.

¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¿Cuál es el futuro de ese chabón?
¡Yo que sé, hoy hay show!

LOQUERO



El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Jonathan Swift no era machista, despreciaba a toda la humanidad, hombres y mujeres por igual.

Seru Girán fue un grupo en que la creatividad de Charli se destacaba, además estaban Oscar Moro, David Lebon y Pedro Aznar. Había multi intrumentismo.
Así que es muy probable que la crítica de la crítica haya sido un absurdo disparate. Algo coherente con su carrera periodistica, en que se fue apenas empezado un recital de Charli. Lo cual lo ha contado ella misma.

La canción Peperina, tan creativa como corrosiva, no es para nada machista. Hubiera sido igual de caustica referiendose a un periodista hombre.

¿Por que declararse culpable de algo que no se ha hecho? ¿Por que ignorar que la violencia contra algunas mujeres a veces es cometida por otras mujeres? Suele pasar en casos de lo que se llama bulling.

Anónimo dijo...

Acá, la nota original.

Comparar a García con una mujer, Marylin Monroe, para denigrarlo, ¿no es machismo?

Cagar a palos a un débil es el punto, yo diría: sea mujer, hombre o si es uno contra cuatro, o a alguien desarmando si tenés un chumbo.

http://www.bigbangnews.com/actualidad/Patricia-Perea-la-Peperina-de-Seru-Giran-murio-hoy-en-Cordoba-20160918-0030.html


Narcisolón dijo...

Haces bien en mencionar la payasesca respuesta de algunos ante la marcha, bajo la consigna del #NadieMenos. Es como si en la década del 60, los blancos de clase media de los Estados Unidos hubiesen intentado invalidar los reclamos de los negros argumentando que la discriminación no la debía sufrir nadie, no sólo ellos.

No me quiero retirar sin hablar de García. Así que solamente voy a compartirles esto: http://www.archivoprisma.com.ar/registro/charly-garcia-24-anos-musico-popular-1976/ Me parece una verdadera joya.

Saludos.

Corvino dijo...

La consigna NADIE MENOS es equivalente a la consigna MEMORIA COMPLETA.
Saludos.

carlygom dijo...

¿Estamos a tiempo de enfrentar el poder de la cultura machista y sus miles de años de vigencia? Sería necesario construir una nueva cultura superadora, que reniegue de los tics de una civilización que "ordenó" a la mujer y su forma de sentir y vivir (y consumir desde Para Tí y Hola! hasta las clases de cocina y cómo maquillarse) enfrentada a la del macho hostil y ganador, que sólo se consuela frente a un partido de fútbol. Cuando hablan de la grieta política tal vez se olvidan del despropósito que representa intentar asociar en la convivencia a dos productos de culturas tan divergentes, que pareciera inevitable tener que enfrentar en el momento de su divorcio. A todas estas últimas generaciones les ha tocado vivir todos estos movimientos en los cuales se pone en cuestión el tema.
Lástima las que pasó la pobre Peperina, que al fin y al cabo tuvo el consuelo de ser la fan rockera más famosa de toda una época. Hasta película tuvo. ¿Habrá participado de las ganancias?

Anónimo dijo...

"Digamos que ahora el enemigo está en otra parte: es la corrección política, mal entendida o potenciada en su tiempo virtual. Esa revolución blanda, puritana y moralista. La interpretación frívola de la ecología, el feminismo y el derecho de los animales; una bomba de humo que amenaza con distraernos de lo importante y también de lo trágico, atentando contra la libertad individual, el humor, el arte y la cultura".

A.C.

incorrección política dijo...

Si no hay memoria completa, ¿nos olvidamos de Paula Lambruschini? ¿Desaparecemos de la historia a la hija del capitán Gay? ¿Reivindicamos, con ese silencio, que hayan matado a sus padres delante de ella?

P. Mastrángelo dijo...

Una agrupación filonazi (y el "filo" lo pongo por ser educado) defendió el NADIE MENOS. A ver si entendí bien: gente que niega el Holocausto judío tomando una bandera de la no violencia. Es un poco too much, ¿no?

Pd. No cabe duda que el like a esa bandera a veces se hace de la buena intención, pero el tema la línea entre la misma y la magna pelotudez es muuuy finita.

Pd 2. Otra cosa. Una de las imágenes de Nadie menos utiliza la de Ni una menos y tiene una tachadura, una marca que obtura. De color rojo. Seguida de un "nadie" en plena cara de la mujer dibujada.

Saludos