sábado, 10 de septiembre de 2016

El incivil maestro de ceremonias Todd Solondz


Existen las películas de terror que se pueden disfrutar: las de fantasmas, monstruos, pestes, zombies, vampiros. Y existen las películas de terror que se padecen: las del loco Todd Solondz.

De no hacer cine es probable que el loco Todd hubiese salido igual en las noticias como uno de esos yanquis que entran a un supermercado y matan diez tipos con un arma de guerra. Sus películas (la más conocida tal vez sea “la polémica” Happiness) suelen abordar los temas más escabrosos y mostrarlos de una manera tan directa y sin atenuantes que a veces uno se pregunta si estar viéndolas no será participar de alguna clase de delito.

Uno puede cometer un gravísimo error al invitar a alguien a ver una de Todd Solondz. Tal vez la otra persona crea que usted es Jack El Destripador.

Solondz se regodea en planos de una cotidianeidad berreta (frentes de casas de los suburbios, frentes de negocios de la calle, escenas de mesas familiares), diálogos ingeniosos y en desequilibrio (el drama y la comedia se alternan con una brutalidad chocante), momentos incómodos o deleznables, personajes patéticos o psicópatas o las dos cosas juntas. Casi como si quisiera espantar a sus virtuales espectadores. Como en la vida real, en las películas de Solondz casi todo lo horroroso sucede en el interior de casas de familia perfectamente normales.

El relato coral Happiness (verla es casi tan lindo como meter la cabeza en el inodoro) surge como la respuesta under a los dramas “revulsivos” del filo del milenio: Belleza  Americana, Magnolia. Incluye escenas de Philip Seymour Hoffman hablando por teléfono, que es básicamente lo que mejor hacía este gran actor fallecido, con mística rockera (“El actor muerto con mística rockera. Una genealogía”; es un buen nombre para un libro). Imagino hipsters de todo el mundo juntándose cuando se cumple el aniversario de la muerte de Philip. La última que vi de Philip es la más rara de todas. Creo que fue lo último-último que hizo, tal vez no.  Se llama God's Pocket. Creo que no le gustó a nadie. A mí sí. Es algo tardía, un regreso a la comedia asburda, a los Estados Unidos del primer Beck, a Rejtman, como si la retromanía noventista ya hubiese destronado a la de los 80. Pero esa película no es de Todd Solondz así que mejor dejo esto acá.  

Esta semana pude conseguir Wiener Dog, su última película, que resulta una versión un tanto amable de la estridencia a la que nos tiene acostumbrados, con un elenco compuesto por actores célebres: Julie Delpy, Greta Gerwig, Danny DeVito, Ellen Burstyn. Todo hace pensar que Todd está ingresando de una manera más efectiva a la Industria, que lo ve como un freak que no se merece ni siquiera una nominación al Oscar. O tal vez la industria de los actores esté ingresando de manera más efectiva a las películas de Todd Solondz, como si Todd ahora fuese un director que le gusta a los actores, como si Dios o por lo menos el Dios de Todd Solondz (supongo que debe ser un Dios despreciable) lo quisiera sacar de su postura de outsider para que deje de romper las pelotas.   

Wiener Dog son cuatro historias cuyo denominador común es la presencia de un perro salchicha. Intuyo en Todd una sonrisa macabra (frente al espejo, por la mañana, mientras mira un cielo celeste en Nueva Jersey) al elegir el título de la película.  Con respecto a la filmografía de Solondz reaparece Dawn Wiener, personaje emblemático, siempre interpretado por actrices distintas, que en la legendaria Welcome to the Dollhouse es una niña víctima del bullying y en la inquietante Palindromes es una adolescente que busca quedar embarazada y sufre todo tipo de abusos. Acá se luce Greta Gerwig. También aparece Brandon, el inquietante matón que acosaba a la pobre “Wiener Dog” de Welcome to the Dollhouse, en este caso interpretado por el inefable Kieran Culkin. El hermano de Macaulay (otro que tiene mística rockera, más por su vida que su efímera obra) ya había aparecido el año pasado en la segunda temporada de Fargo (el único caso conocido en el que una serie basada en una película pudo generar un buen resultado, más que nada porque la continuación tiene que ver con la condición atmosférica de la obra maestra de los Coen, en el sentido menos científico del término).


En fin. Cuando Wiener Dog parece devenir en una tragicomedia inclasificable y algo aburrida, más bizarra que buena, ocurre una escena que parte la pantalla al medio. Contarla sería adelantar algo que tal vez ni siquiera pueda explicar pero la protagoniza Ellen Burstyn, la madre de Linda Blair. En el transcurso de la película (e incluso de la obra de Todd, aunque tal vez esté exagerando) es una escena de ruptura porque traslada la expresión del Mal del orden de lo social y psicológico a otro de índole sobrenatural-onírico bien logrado pero en principio demasiado shockeante para ser procesado de forma correcta. Es decir, el cine de Todd Solondz te deja pensando en una escena. Gana por nocaut.  

11 comentarios:

damianivanoff dijo...

a torrentear cabrones

Anónimo dijo...

Jajaja!!! Torrent a mi!!!

Federico Marquez dijo...

No terminé de entender si lo bardeaste al gordo Seymour Hoffman, o si te parece un mal actor. Si es así, capaz que no viste Capote, o The Master, o Boogie Nights, entre las que se me ocurren ahora.

Yo lo velo al gordo, y no soy ningún hipster.

Corvino dijo...

No, yo soy re fan de Seymour Hoffman. Fijate que vi God's Pocket. Esa película uno la ve porque es fan de él. Eso de que lo mejor que hacía era hablar por teléfono para mí es verdad, pero no quise decir que era lo único que hacía bien, sino que dentro de todo lo bueno, eso era lo mejor (desde mi punto de vista).

Saludos.

Anónimo dijo...

escribite un post sobre charly garcía corvi querido. Eso le hace bien a la gente.

Fermín dijo...

Entro todas las semanas deseando encontrarme con un nuevo post del bicolor, je. El último sobre el rock nacional fue muy bueno, no sé si en otro lugar de Internet habrá textos tan piolas sobre el rock de acá. Y mirá que busqué y nada, así que felicitaciones.

Hernán dijo...

Corvi, escuchaste ataxia?

Corvino dijo...

No escuché Ataxia todavía, voy a ver.

Sobre Charly estuve escribiendo bastante este año.

Saludos, amigos.

Anónimo dijo...

Escribite uno sobre María Rosa Yorio!

Anónimo dijo...

Escribite uno sobre Zoca (?)

Anónimo dijo...

Escribite uno sobre Migue (??)