sábado, 16 de julio de 2016

La mejor manera de ver una película de Lynch


Ayer me di cuenta de algo: la mejor manera de ver una película de Lynch es agarrarla empezada en la tele. Eso suspende la innecesaria pretensión de querer entenderla.  

La película que estaban pasando era Mulholland Drive. En su momento, fans ortodoxos de Lynch crearon una página para intercambiar diferentes hipótesis sobre lo que pasaba en esa película. Hablamos de la prehistoria de Internet. Yo creo que preguntarse por el sentido de las películas de Lynch es no entenderlas. Es como preguntarse de qué juega Tevez o si Vangioni es defensor o volante. No vale la pena. Las mejores películas de Lynch son pesadillas dirigidas. El tipo nació con ese don: puede materializar audiovisualmente las pesadillas.

Hay una gran reticencia hacia la idea de que una obra (ya sea una canción, una pintura, una película o un libro) no tenga sentido. Por eso está lleno de gente que pregunta qué quiso decir el Indio Solari o Spinetta en tal o cual canción. No entender es uno de los mejores efectos estéticos. Entender a veces deserotiza. Si no fíjense los finales de algunas novelas de Bioy Casares en las que te explica que la perra en realidad era una mujer que tenía un chip en la cabeza y a la que secuestró un doctor malvado que... Todo es mucho mejor si lo intuimos. Barthes decía que cada enunciado asertivo debería llevar una cláusula de incertidumbre.

De la película de Lynch me volvió a impactar la misma escena de cuando la vi por primera vez. Dos tipos están tomando algo en un barcito yanqui y uno de ellos, muy nervioso, le dice al otro que lo llamó porque había soñado con esa misma situación y que detrás del bar había un tipo horrible que lo aterrorizaba. Van a fijarse y aparece el tipo horrible y los aterroriza. Es un auténtico lynchera.

Esta escena (básica, sin efectos especiales) tiene una dinámica similar a otras en las que, con pequeñas variaciones, Lynch logra recrear la misma y espantosa sensación de terror. (De Lynch se podría decir lo que Borges de Faulkner: no sabemos qué mierda pasa pero sabemos que lo que pasa es terrible).  

En Carretera Perdida el protagonista está tirado en la cama y advierte que la cara de un hombre misterioso y repugnante ocupa el lugar de la cara de su mujer. Es un flash de terror conyugal, una fantasía negativa que todos hemos experimentado alguna vez y que Lynch la lleva al cine casi en forma grotesca (pero con inigualable eficacia): la idea de que en realidad no sabemos a quién tenemos durmiendo al lado.

En Twin Peaks la madre de la finada Laura Palmer se abraza a Donna, su mejor amiga, y de repente aparece un hombre con el pelo largo y la cara afilada agazapado detrás de un sillón. El tipo, que en realidad es una entidad maléfica de la concha de su madre, se llama Bob pero en ese momento lo único que sabemos es que nos da miedo.   

Muchos se alegraron porque el año que viene se estrena una especie de secuela de Twin Peaks. No sé si hace falta. A principios de los 90 pasaron Twin Peaks en Canal 9. Yo tenía siete u ocho años. Recuerdo una sensación que en ese momento me era inexplicable: aunque no había chicas en tetas ni decían malas palabras ver esa serie, por lo menos una escena, formaba parte del mundo de lo prohibido.   

9 comentarios:

Pedro dijo...

"una entidad maléfica de la concha de su madre"

Muy bueno corvi. Pensé que lo ibas a relacionar de alguna manera con el cacerolazo, la dejaste pasar. Felices pascuas.

ernesto dijo...

Hola Corvino. Me gusta lo que decís sobre entender y no entender, pero en este caso disiento con vos; Mulholland Drive -¡obra maestra!- cuenta esta historia:

Una mediocre actriz lesbiana (Naomi) se enamora de otra (la morocha). Esta otra, bastante turra, se curte también a un director de cine, y le parte el corazón a la rubia al invitarla a una fiesta donde ella, la morocha, anuncia que se va a casar con el director. La rubia, destrozada y despechada, contrata un asesino para que mate a la morocha. El asesino le dice: "ok; vas a saber que el trabajo está hecho cuando encuentres una llave azul acá, en tu mesa del living". Después la rubia se toma unas pastas y se tira a dormir. Esto que cuento, es LA ULTIMA PARTE de la película. TODA LA PRIMERA PARTE DE LA PELICULA, es el sueño de culpa y redención de la rubia, donde aparecen los personajes que vio en esa noche traumática, pero en roles diferentes (tal como ocurre en la lógica de los sueños, que lynch desarrolla de forma magistral). El momento en el que la rubia se da cuenta de que está soñando es cuando van al teatro ("no hay banda"), luego vuelve a su casa, abre una caja misteriosa y se despierta.

Saludos. Y... zilencio.

Gastón Gaudio dijo...

1) Dentro de la "trilogía rebuscada" de Lynch, (lost highway, mulholland drive, inland empire) mulholland drive probablemente sea la más facilonga de entender. Básicamente, una llave y una caja azul separa realidad de pesadilla, o pesadilla de realidad, según como se quiera mirar.
Básicamente, lo que dice el comentarista de arriba en el spoiler más grande de la historia.

2) Para mi si es importante entender. Quizás no con lujo de detalle y palabra por palabra, eso si que deserotiza. Pero si, tener clara la idea general de lo que el autor está intentando transmitir.
"Es un sentimiento, no hace falta entender" provoca que, por ejemplo haya gente que le gusten los redondos y vote a macri.
Claramente es ridícula la idea de que todos debemos saber que quiere decir exactamente cada palabra que usó solari en su obra, pero más ridículo es pensar que no está haciendo nada más que mezclar palabras al voleo.

Anónimo dijo...

En la última película de Agresti, Macánica popular, el protagonista
se carga a medio occidente, entre ellos a Lynch, acusándolo de pura forma sin contedido. De lo cual también se podría acusar a la
última película de Agresti, valga la paradoja.

Anónimo dijo...

Hola,

Nunca me encantó Lynch aunque de más pibe creía que allí había un gran director. Cada vez me interesa menos, sus películas las recuerdo con poca estima, mis gustos fueron para otro lado.

Que tiene talento para mostrar un universo identificable, es muy cierto.

Acá arriba hay una explicación de Mulhulland que en su momento vi muchísimas veces y entendí de esa manera (hay claves dadas por Lynch para hacerlo). Creo que es muy buena por su rompecabezas que cierra, se entiende. Sino sería una peli horrible, snob, pedante.

La peli básicamente es todo un sueño. La vigilia son tres minutos como mucho. Es cuando vemos a Watts alterada, que parece una mina alteradísima, pasadísima, transpirada, fumando, que recibe a un flaco. Después (último tramo, luego de que se despierta) hay mucho RECUERDO (deformados por sus sensaciones e icc).

En su momento me pareció muy buena aunque se exageró su valoración, a mi criterio.

saludos,

Matías-

Basilio Villareal dijo...

Por supuesto que no hace falta "entender" una obra para valorarla. A ver, ¿alguien me puede hacer "entender" Kind of blue? Digo, ¿de qué trata?

gerardo vazquez dijo...

El problema no reside en entendimiento sino en la interpretación
Susan Sontag trató este tema con gran lucidez

José A. García dijo...

La verdad es que no creo que ni siquiera Lynch entienda qué es lo que quiere hacer. Pero la onda es decir que se lo ve, se lo comprende y se acepta todo lo que dice.
Suponiendo que diga algo en sus películas, claro.

Eso sí, silencio, no hay banda... (?)

Saludos,

J.

Alma vacía dijo...

Leí la primera frase y me cagué de risa.
No es mala...